Para el año de 2005 el grupo Etex LATAM presentaba un índice de 65 (LTA) de frecuencia de accidente por millón de horas hombre. En esta época, el enfoque de la empresa era principalmente en la salud de sus empleados.
Es en el año 2011 que el grupo Etex compra, de la fabricante francesa Lafarge, las operaciones de yeso en Europa y en América del Sur, heredando un sistema de seguridad más robusto y con una mejor estructura, lo que ayudó a reducir los índices de accidentes a nivel regional. Ya en 2013, con las herramientas de gestión de seguridad implementadas, se logra una reducción significativa de los indicadores de accidentes, proporcionando un buen nivel de seguridad en las operaciones.
Sin embargo, Etex notó que existía un potencial de reducción aún más amplio y que había una oportunidad de mejorar el comportamiento de sus trabajadores con el objetivo de continuar evolucionando en la gestión de seguridad. La estrategia fue utilizar un programa con un enfoque único en el concepto de percepción de riesgos.
Para esta época, el grupo experimentó significativos cambios organizacionales, replanteamiento de valores institucionales, unificación de criterios tanto a nivel regional como global y SafeStart se encajó perfectamente con el momento y las necesidades de la empresa, pues la propuesta del programa presentó un lenguaje muy sencillo con el fin de orientar actitudes seguras de los colaboradores, no solo en el ambiente de trabajo, sino que también fuera de él, involucrando a la familia y, lo más importante, un programa que considera el compromiso de los líderes como la pieza clave para el éxito.